La cistitis intersticial, o síndrome de vejiga dolorosa, es una inflamación crónica de la vejiga sin infección activa. La pared de la vejiga se vuelve hipersensible y los nervios envían señales de urgencia y dolor antes de que esté realmente llena. Por eso aparecen dolor o presión en la parte baja del abdomen al llenarse la vejiga, que mejora al orinar, y micciones muy frecuentes, también de noche. No es psicológico, existen opciones de tratamiento y lo importante es llegar a un diagnóstico correcto.
Orinar más de 8 veces al día ya se considera anormal.
Pero hay personas que orinan constantemente porque no soportan tener algo de pipí en la vejiga. En consulta veo pacientes que pueden orinar 25 o 30 veces.
Y muchas llevan meses, o años, tratándose como si fuera otra cosa.
Cuando parece una infección de orina… y los cultivos salen negativos
Muchas mujeres llegan a consulta después de meses (o años) tratándose como si fuera una infección urinaria. Pero con cultivos negativos casi siempre.
Ahí es cuando tenemos que pensar en otra cosa.
Una de las causas puede ser la cistitis intersticial o síndrome de vejiga dolorosa.
Si en tu caso las infecciones sí se confirman con un cultivo y se repiten, es otro escenario: aquí te explico qué se puede hacer con la cistitis de repetición.
¿Qué es la cistitis intersticial?
Es una inflamación crónica de la vejiga sin infección activa.
La pared de la vejiga se vuelve hipersensible. Y los nervios envían señales de urgencia y de dolor antes de que la vejiga esté realmente llena.
Es como si la alarma saltara constantemente.
Si vas al baño muchas veces al día, quizá te ayude también entender por qué la vejiga no es un simple depósito.
¿Qué síntomas da el síndrome de vejiga dolorosa?
- Dolor o presión en la parte baja del abdomen cuando se llena la vejiga.
- Mejora tras orinar.
- Micciones muy frecuentes.
- Sensación de no vaciar del todo.
- Despertares nocturnos constantes.
Y cuando no duermes, todo empeora
Cansancio, irritabilidad, ansiedad, sensación de no poder más.
No es psicológico. No es exageración.
Y no tienes que resignarte.
¿Tiene tratamiento la cistitis intersticial?
Existen opciones:
- Cambios de hábitos.
- Fisioterapia de suelo pélvico.
- Tratamiento farmacológico.
- E incluso terapias específicas intravesicales, es decir, que se aplican dentro de la vejiga.
Pero antes de cualquier tratamiento, lo importante es tener un diagnóstico correcto.
Si te suena raro que la fisioterapia de suelo pélvico tenga un papel aquí, empieza por saber qué es: tu suelo pélvico funciona como una hamaca.
Y si el dolor es más difuso, en la pelvis, recuerda que no siempre está donde se origina. Te lo cuento en dolor pélvico crónico.
Cuándo consultar
Consulta si te reconoces en algo de esto:
- Orinas más de 8 veces al día.
- Tienes dolor o presión en la parte baja del abdomen cuando se llena la vejiga, y mejora al orinar.
- Te despiertas constantemente por la noche para orinar.
- Llevas tiempo tratándote como si fueran infecciones de orina, pero los cultivos salen negativos casi siempre.
Si te pasa, consulta. No tienes que resignarte.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la cistitis intersticial?
Es una inflamación crónica de la vejiga sin infección activa, también llamada síndrome de vejiga dolorosa. La pared de la vejiga se vuelve hipersensible y los nervios envían señales de urgencia y dolor antes de que esté llena.
¿Cuáles son los síntomas del síndrome de vejiga dolorosa?
Dolor o presión en la parte baja del abdomen al llenarse la vejiga, que mejora al orinar; micciones muy frecuentes; sensación de no vaciar del todo, y despertares nocturnos constantes.
¿La cistitis intersticial es una infección de orina?
No. Es una inflamación crónica sin infección activa. Por eso muchas personas que llevan tiempo tratándose como si fuera una infección tienen cultivos negativos casi siempre.
¿La cistitis intersticial es psicológica?
No. No es psicológico ni es exageración. Existen opciones de tratamiento, como cambios de hábitos, fisioterapia de suelo pélvico, fármacos o terapias intravesicales. Lo importante es un diagnóstico correcto.
Artículo informativo de la Dra. Laia Sabiote, uróloga especialista en Urología Funcional y Femenina. No sustituye una valoración médica.
La cistitis intersticial, o síndrome de vejiga dolorosa, es una inflamación crónica de la vejiga sin infección activa. La pared de la vejiga se vuelve hipersensible y los nervios envían señales de urgencia y dolor antes de que esté realmente llena. Por eso aparecen dolor o presión en la parte baja del abdomen al llenarse la vejiga, que mejora al orinar, y micciones muy frecuentes, también de noche. No es psicológico, existen opciones de tratamiento y lo importante es llegar a un diagnóstico correcto.
Orinar más de 8 veces al día ya se considera anormal.
Pero hay personas que orinan constantemente porque no soportan tener algo de pipí en la vejiga. En consulta veo pacientes que pueden orinar 25 o 30 veces.
Y muchas llevan meses, o años, tratándose como si fuera otra cosa.
Cuando parece una infección de orina… y los cultivos salen negativos
Muchas mujeres llegan a consulta después de meses (o años) tratándose como si fuera una infección urinaria. Pero con cultivos negativos casi siempre.
Ahí es cuando tenemos que pensar en otra cosa.
Una de las causas puede ser la cistitis intersticial o síndrome de vejiga dolorosa.
Si en tu caso las infecciones sí se confirman con un cultivo y se repiten, es otro escenario: aquí te explico qué se puede hacer con la cistitis de repetición.
¿Qué es la cistitis intersticial?
Es una inflamación crónica de la vejiga sin infección activa.
La pared de la vejiga se vuelve hipersensible. Y los nervios envían señales de urgencia y de dolor antes de que la vejiga esté realmente llena.
Es como si la alarma saltara constantemente.
Si vas al baño muchas veces al día, quizá te ayude también entender por qué la vejiga no es un simple depósito.
¿Qué síntomas da el síndrome de vejiga dolorosa?
- Dolor o presión en la parte baja del abdomen cuando se llena la vejiga.
- Mejora tras orinar.
- Micciones muy frecuentes.
- Sensación de no vaciar del todo.
- Despertares nocturnos constantes.
Y cuando no duermes, todo empeora
Cansancio, irritabilidad, ansiedad, sensación de no poder más.
No es psicológico. No es exageración.
Y no tienes que resignarte.
¿Tiene tratamiento la cistitis intersticial?
Existen opciones:
- Cambios de hábitos.
- Fisioterapia de suelo pélvico.
- Tratamiento farmacológico.
- E incluso terapias específicas intravesicales, es decir, que se aplican dentro de la vejiga.
Pero antes de cualquier tratamiento, lo importante es tener un diagnóstico correcto.
Si te suena raro que la fisioterapia de suelo pélvico tenga un papel aquí, empieza por saber qué es: tu suelo pélvico funciona como una hamaca.
Y si el dolor es más difuso, en la pelvis, recuerda que no siempre está donde se origina. Te lo cuento en dolor pélvico crónico.
Cuándo consultar
Consulta si te reconoces en algo de esto:
- Orinas más de 8 veces al día.
- Tienes dolor o presión en la parte baja del abdomen cuando se llena la vejiga, y mejora al orinar.
- Te despiertas constantemente por la noche para orinar.
- Llevas tiempo tratándote como si fueran infecciones de orina, pero los cultivos salen negativos casi siempre.
Si te pasa, consulta. No tienes que resignarte.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la cistitis intersticial?
Es una inflamación crónica de la vejiga sin infección activa, también llamada síndrome de vejiga dolorosa. La pared de la vejiga se vuelve hipersensible y los nervios envían señales de urgencia y dolor antes de que esté llena.
¿Cuáles son los síntomas del síndrome de vejiga dolorosa?
Dolor o presión en la parte baja del abdomen al llenarse la vejiga, que mejora al orinar; micciones muy frecuentes; sensación de no vaciar del todo, y despertares nocturnos constantes.
¿La cistitis intersticial es una infección de orina?
No. Es una inflamación crónica sin infección activa. Por eso muchas personas que llevan tiempo tratándose como si fuera una infección tienen cultivos negativos casi siempre.
¿La cistitis intersticial es psicológica?
No. No es psicológico ni es exageración. Existen opciones de tratamiento, como cambios de hábitos, fisioterapia de suelo pélvico, fármacos o terapias intravesicales. Lo importante es un diagnóstico correcto.
Artículo informativo de la Dra. Laia Sabiote, uróloga especialista en Urología Funcional y Femenina. No sustituye una valoración médica.