Lavarte de más la zona íntima puede causarte más infecciones, candidiasis e irritaciones, no menos. La obsesión con la higiene íntima destruye justo lo que te protege: tu microbioma vaginal. La vulva no necesita jabones perfumados ni duchas vaginales. Lávala con suavidad, con agua templada.
¿Te han hecho creer que tu vulva tiene que oler a rosas?
Muchas mujeres llegan a consulta con culpa o con vergüenza por no haberse «lavado bien».
Lo que no saben es que esa obsesión con la higiene íntima está destruyendo justo lo que las protege: su microbioma vaginal.
¿Por qué lavarse de más puede dar más infecciones?
Porque la zona íntima tiene su propia protección: el microbioma vaginal.
Cuando la obsesión por la higiene te lleva a lavarte de más, destruyes justo lo que te protege.
Y el resultado puede ser lo contrario de lo que buscabas: más infecciones, candidiasis e irritaciones.
Lavar más no es lavar mejor.
Lo que tu vulva no necesita
- Jabones perfumados.
- Geles íntimos irritantes.
- Duchas vaginales.
- Lavar el interior de la vagina.
- Y mucho menos, una esponja metálica.
Entonces, ¿cómo se lava la zona íntima?
Con suavidad y con agua templada. Lava la vulva, que es la parte externa de los genitales.
Evita los jabones perfumados, los geles íntimos irritantes y el lavado excesivo.
No laves el interior de la vagina ni hagas duchas vaginales.
Si tienes irritación o una enfermedad de la piel, el cuidado puede necesitar ajustes en consulta.
Y si estás en la menopausia, aquí tienes más sobre el cuidado íntimo después de la menopausia.
¿Y las infecciones de orina?
Lavar la vulva con jabón es uno de esos hábitos que normalizamos y que tienen un impacto directo en el sistema urinario. Te cuento otros en los hábitos que afectan a tu vejiga.
Pero ojo con el matiz. Lavar con agua es un cuidado de la piel: no cura una infección urinaria ni garantiza que no se repita.
Así que tampoco conviertas la prevención en una rutina de lavado excesivo.
Si las cistitis se te repiten, aquí tienes qué puedes hacer además de tomar antibióticos. Y no, tampoco te la has contagiado por sentarte en un baño público.
Cuándo consultar
Si tienes irritación o una enfermedad de la piel en la zona, coméntalo en consulta: el cuidado puede necesitar ajustes.
Si las infecciones de orina se te repiten, también. Se habla de cistitis de repetición cuando hay al menos dos episodios en seis meses o tres en un año, y el diagnóstico debe confirmarse con un cultivo de orina.
Y si te da vergüenza por «no haberte lavado bien», déjala fuera. No tienes que venir perfecta a consulta.
Preguntas frecuentes
¿Es malo lavarse la vulva con jabón?
Lavar la vulva con jabón es uno de esos hábitos que se normalizan y que tienen impacto en el sistema urinario. Lávala con suavidad, con agua templada, y evita los jabones perfumados, los geles íntimos irritantes y el lavado excesivo.
¿Son recomendables las duchas vaginales?
No. No laves el interior de la vagina ni hagas duchas vaginales. Lavarte de más puede causarte más infecciones, candidiasis e irritaciones.
¿Lavarse más previene las infecciones de orina?
No. La higiene con agua es un cuidado de la piel: no cura una infección urinaria ni garantiza que no se repita. Y la prevención no debería convertirse en una rutina de lavado excesivo.
¿Cómo se lava correctamente la zona íntima?
Lava la vulva, la parte externa de los genitales, con suavidad y con agua templada. Sin jabones perfumados, sin geles íntimos irritantes y sin lavar el interior de la vagina.
Fuentes
- Devon Sexual Health (NHS). Genital hygiene.
- European Association of Urology. EAU Guidelines on Urological Infections, 2026. Secciones 3.5 y 3.6.
Artículo informativo de la Dra. Laia Sabiote, uróloga especialista en Urología Funcional y Femenina. No sustituye una valoración médica.




